¿Buena suerte o mala suerte?

Buena suerte o mala suerte es una linda reflexión en la cual encontramos una historia interesante en la cual nos damos cuenta que en realidad las cosas que nos pasan no son ni malas ni buenas,

También podemos darnos cuenta que toda acción del ahora o lo que suceda hoy el día de mañana podría tener un efecto positivo o negativo en nosotros.

Cuando algo que no esperabas te suceda recuerda que debes aguardar la calma y entender que no es mala suerte y que siempre podrás sacar alguna lección de ello. 

Igualmente cuando te pase algo bueno debes entender que las cosas siempre tienden a cambiar de un momento a otro porque ninguna cosa es eterna.

Así que procura no alegrarte ni enfadarte tanto, la vida y el destino siempre siguen.

Todo lo que a primera vista parece un contratiempo. puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañoso. Así, pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena suerte y mala y le agradezcamos que todas las cosas se conviertan en bien para los que le aman.

¿Buena suerte o mala suerte?

¿Buena suerte o mala suerte? Reflexión sobre las cosas que suceden

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:

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-Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Quien sabe…

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:

-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Quien sabe…

Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y calló al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:

-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

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El hombre, otra vez lo miró y dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Quien sabe…

Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:

-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Quien sabe…

 

Así fue como en aquella pequeña aldea china los hombres comprendieron que todo tiene un significado más allá de las apariencias.


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